«Se Siente el Temblor de la Tierra Enmujerada»

Desde la organización municipal de la Fiesta Nacional de la Playa de Río de la ciudad de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, celebrada en el mes de Enero del presente año, se incumplió la vigente ley 27.539 “Cupo femenino y acceso de artistas mujeres a eventos musicales”. 

En el mes de Noviembre de 2019, nos encontrábamos con la noticia de la sanción de la Ley 27.539, y su posterior promulgación en Diciembre del mencionado año, la cual tiene por objeto «regular el cupo femenino y el acceso de las artistas mujeres a los eventos de música en vivo que hacen al desarrollo de la industria musical», siendo obligatoria la aplicación del 30% de representación femenina en tales escenarios.

Por ello, en el marco nacional de diversas fiestas y festivales musicales a lo largo del país, enfatizamos en la necesidad del cumplimiento de dicha ley y en la importancia de la presencia de artistas mujeres en estos espacios que históricamente hemos tenido y tenemos —aún hoy en día y a pesar de la aprobación de la ley— que disputar.

Así, en la pasada Fiesta Nacional de la Playa de Río, presenciamos la no aplicación de la vigente ley ante el incumplimiento del 30% de cupo femenino en los escenarios de la misma; ante ello, repudiamos completamente la decisión del municipio de la ciudad de invisibilizar a la gran cantidad de artistas mujeres de la localidad y de reconocido nivel, contrariamente a lo declarado oficialmente por Walter Magri —asesor de la Secretaría de Cultura, Turismo y Deportes— acerca de que «en las bandas locales no hay tantas bandas compuestas por mujeres (…) hay que esperar que sean artistas de nivel para estar en la Fiesta Nacional de la Playa».

Asimismo, ante tales incumplimientos se produjo una respuesta organizada por parte de las mujeres de la ciudad, quienes denunciaron y repudiaron el accionar a través de las redes sociales, así como también en el mismo evento al manifestarse con carteles y volantes que daban cuenta del hecho.

Ante esta situación, hemos podido entrevistar a algunas artistas mujeres de la localidad para que nos aporten su visión al respecto. De esta forma, en primer lugar, Daniela Velzi, nos cuenta cómo fueron sus inicios en la música, qué situaciones ha tenido que pasar en el ambiente y cómo visualiza el rol de las mujeres en el mismo.

¿Cómo fue tu inicio en la música y qué diferencias ves desde ese momento a la actualidad? ¿Viviste situaciones de discriminación por ser mujer y/o acoso en el ambiente de la música?

– Mi inicio en la música comenzó cuando yo tenía alrededor de ocho años, en Villa Elisa (donde nací). Mis padres me dieron la posibilidad de poder estudiar guitarra, y además me incentivaron para que lo haga. Cuando pude coordinar las manos en el instrumento y la voz, me fui animando a cantar en los distintos escenarios de Villa Elisa (sobre todo en festivales).

Si hablamos de diferencias, desde aquél entonces al presente, una de ellas es lo que nos atraviesa como sociedad a cada artista en todo ese lapso de tiempo, ya que la música es inherente a ello. En mis inicios, yo solo cantaba por cantar. Pero con el tiempo me fui dando cuenta la importancia de tener un micrófono. Y hoy día, si se tiene un espacio, pienso que es necesario y urgente ‘decir’ a través de las palabras y/o canciones.

Con respecto a situaciones de discriminación, hubo una de ellas que me frustró mucho. En mi adolescencia, sucedió que me sentí muy expuesta a raíz de un comentario denigrante de parte de un músico. En ese entonces, el ambiente en el que me encontraba, siempre era de músicos hombres, y, si había mujeres, no estábamos tan ‘encontradas’ como ahora, porque nos veíamos como competencia (el primer triunfo del patriarcado es, justamente, la competencia entre nosotras).

Parece algo tan tonto, pero ese comentario quedó resonando mucho tiempo (hasta hace poco). La realidad es que en la adolescencia y en la niñez, todo duele el doble, y las cosas te marcan por mucho tiempo, hasta que sos consciente de eso. Supongo que esto sucede en muchos ámbitos, pero hablo desde el lugar que me toca hoy.

Cierto sector del ambiente dice que no hay mujeres músicas locales o que no están al nivel, ¿qué opinas al respecto?

Creo que es una falta total de desconocimiento decir algo así, cuando todos sabemos que hay muchas artistas mujeres de gran nivel. Cecilia Baldunciel (música uruguayense) tomó la iniciativa de hacer un censo de músicas mujeres en Concepción del Uruguay; y gracias a ello es que se fue generando una red para con ciudades cercanas, como Villa Elisa, San José, Colón, Larroque, etc.

También se ha dicho que la Ley 27.539 es muy reciente aún como para que ya estemos exigiendo que se cumpla. Somos conscientes de que todo cambio lleva tiempo, pero tampoco podemos dejar de ver que sobre esta ley se venía trabajando y movilizando desde hace mucho. Pero parece ser, como dije más arriba, que, para cada cosa, siempre tenemos que esperar a tener una ley que nos ampare y encima tener que “bancar un toque porque es todo muy reciente”.

Daniela Velzi en la presentación de “La máquina del tiempo” con Puntuales pa’ la Tardanza. 
Foto: Antonella Pérez.

¿Es accesible a todas las mujeres desempeñarse en la música?

No podría responder por todas las mujeres, porque obviamente cada una vive situaciones diferentes. En mi caso, fue accesible porque tuve y tengo el apoyo de mi familia, pero cuesta muchísimo desempeñarse en la música. Ya de por sí, es un arte desvalorizado —económicamente hablando—, y más aún cuando recién empezás. Hay que caminar muchísimo para poder vivir de la música (aún me falta muuucho andar para lograr eso). Y en nuestro caso, como mujeres, es el doble porque primero tenemos que “ganar” esos espacios. Pienso también en aquellas mujeres músicas que son madres solteras, o que por ahí no tienen apoyo de ningún lado, ese camino es más arduo aún.

A decir verdad, siempre tuve espacios para cantar, pero en su mayoría, no remunerados. Fui creciendo, me fui perfeccionando, volví a esos espacios no remunerados y todo seguía igual. Creo que es un tema del cual se debe hablar, el valor que le damos a nuestro laburo. Porque de lo contrario, el valor lo terminan decidiendo los de afuera,​ y aun así siempre hay que lidiar con ese tema que, encima, es incómodo.

¿Qué mensajes les darías a todas las mujeres que quieren ser músicas, pero por los mecanismos del patriarcado no lo concretan?

– Bueno… aún no me siento con mucha experiencia como para poder dejar un mensaje, pero creo que lo importante es que nos encontremos, que hablemos de todos estos mecanismos patriarcales que nos atraviesan desde la cuna. Que nos ayudemos entre nosotras. Que la sororidad siempre sea real y no una palabra que flota por los aires. El feminismo libera y transforma, te hace sentir acompañada.

Quiero terminar y agradecer por esta hermosa entrevista con una frase de Noelia Recalde (gran artista de Gualeguaychú): “SE SIENTE EL TEMBLOR DE LA TIERRA ENMUJERADA”. 

También entrevistamos a Cecilia Baldunciel, que nos aportó su visión al respecto.

¿Cómo fue tu inicio en la música y qué diferencias ves desde ese momento a la actualidad? ¿Viviste situaciones de discriminación por ser mujer y/o acoso en el ambiente de la música?

-Yo hago música desde los 13 años, aproximadamente. Siempre estuve participando en grupos mixtos en las cuales yo no era la única mujer; con mis compañeros siempre había un ambiente en el que no sentía diferencia. La diferencia se sentía al tratar con personas externas, por ejemplo, organizadores de eventos, colegas musiques de otras bandas que, por lo general, no eran mixtas, dueños de bares, sonidistas, personas que tienen otro tipo de autoridad frente a tu trabajo.

Yo me muevo en el ambiente del rock y géneros aledaños y siempre fui la persona dentro de la banda que hablaba en las presentaciones, ya que canto, pero nunca era a mí a quien buscaban en las decisiones, siempre fue al varón que hubiese,​ aunque tocara la pandereta (risas).

Inclusive a mis compañeras les sucede; yo toque con una chica que tocaba la batería que es un instrumento muy ligado a lo masculino, y siempre está la cuestión de “no, pero ¿por qué necesitás tanto?” “sos muy pretenciosa” (…). El prepoteo de decir ‘no podés exigir esto, no valés lo suficiente como para exigir esto’.

Eso por un lado. También, he leído mucho una frase de colegas músicas de renombre, con la que me he sentido muy identificada: “bueno, si no me llaman tanto, si no toco tanto, debe ser que no soy tan buena”; después ves que siempre nos pasa lo mismo a todas, y nos juntamos a hablar y decimos “che, no puede ser que ninguna de nosotras sea buena”.Ese tipo de cosas que siempre decís “bueno, es culpa mía” y así es algo que pasa en la música como pasa en cualquier contexto relacionado con nuestra condición de clase como mujeres (…).

¿Hay alguna diferencia entre el momento en que vos iniciaste en el ambiente a la actualidad, si es que algo cambió socialmente?

-A nivel nacional siento que ahora podemos decir que tenemos representantes fuertes; no es un hecho menor el tener representantes.

Yo creo que si quienes somos mujeres y hacemos música lo que hemos hecho ha sido a pesar de (…),​ porque vos ves que no hay nadie que te represente y no es algo menor, la representación es algo necesario en cualquier ámbito, laboral, artístico, social. Y por ese lado siento que el cambio que he notado en estos últimos años es ese, ahora podemos decir que hay mujeres fuertes al frente de proyectos, al frente de carreras solistas, con un discurso que también va alineado a esta cuestión; mujeres que son conscientes de estas diferencias y ganan esos espacios, haciendo que se dé a conocer esta problemática que el sector hegemónico de los varones dentro de la música no va a notar ni va a dar cuenta de sus privilegios, a menos que haya una pelea en disputar estos espacios.

¿Qué opinás respecto de la organización de las mujeres en tanto lo sucedido en la Fiesta de la Playa?

-Yo siento que esta cuestión de la Fiesta de la Playa inclumpliendo una ley que, si bien es reciente, tenemos las herramientas para hacerla cumplir y denunciar su incumplimiento, generó una ebullición de un montón de problemáticas que nos atañen como artistas mujeres y que sabemos que la única forma de poder tomar acciones para combatirlas es a través de la unión y la organización. No es fácil y lleva un montón de tiempo, pero estamos haciendo cosas para generar un colectivo firme y constante, porque no es una cuestión de “la fiesta de la playa incumplió”, sino que es una cuestión sistemática y de violencia simbólica que se da en un montón de ambientes. La ley que tenemos aplica a un montón de eventos, no sólo es para los festivales grandes y los nacionales, sino para cualquiera que convoque a más de 3 artistas.

Entonces, esto generó una cuestión de ebullición y de que se dispare esta iniciativa por empezar a generar cosas y hacer algo constante para generar un cambio. Creo que, por ese lado, es algo positivo para rescatar de esa cuestión.

También siento que cada una de las denuncias o escraches que se han hecho en diferentes ciudades de la región, e inclusive del país, suman a que se generen más, es un efecto en cadena, cada una hace que se generen nuevas cosas. Está buenisimo que como ciudad hayamos aportado a eso.

Cecilia Baldunciel reclamando la participación de mujeres músicas en los escenarios en la Fiesta de la Playa.

¿Cómo fue tu decisión a la hora de hacer la denuncia y en qué consta el censo que emprendiste?

-En una cuestión cronológica, yo estaba al tanto de la ley de cupo femenino y sabía que históricamente la Fiesta de la Playa no tenía una participación femenina fuerte, y empezamos a decir “bueno, estemos atentas y ver cuando salga la grilla completa”. Efectivamente, no cumplia con el cupo, y resolvimos como primera acción hacer un escrache por redes sociales, de carácter  informativo.

Después hubo una respuesta de funcionarias de la municipalidad diciendo “no vinieron con nosotras a hablar y tratar de resolver algo, porque si hubieran hecho eso en vez de hacer un escrache se hubiese resuelto”. Está perfecto, pero ustedes ya habían incumplido la ley; la ley ya estaba y ustedes tenían la obligación de cumplirla, nadie tenía que decirles nada. Entonces, por eso resolvimos como primera medida hacer un escrache y empezar a divulgar que había un incumplimiento.

No hubo respuesta oficial desde la municipalidad, salvo los dichos de Magri, que es el único que salió a decir algo como representante; y no es “Walter Magri”, es un funcionario de la municipalidad y debe ser leído como tal. 

Tampoco tuvimos respuesta de ningún colectivo que agrupe artistas, como por ejemplo UEMI​ que estaba presente en la comisión y que podría haber articulado una batalla para decir lo mismo que dijimos nosotras: “che, hay una ley, ¿la van a cumplir?”,​ y tampoco hubo ninguna respuesta oficial desde ese lado.

Y ante los dichos de Magri, y también de un sector de la población, porque se generó mucho debate en las redes, lo primero que saltó fue “pero si no hay (artistas mujeres)”. Entonces fue esta iniciativa de decir “sí hay”, unas 15 mínimamente hay, que es lo mínimo que se necesita para cumplir el cupo, y, además, no había 15, había 60.

Inclusive nosotras nos sorprendimos, porque una se mueve en cierto ambiente y como no hay una organización o no hay una unión entre todes les artistes, si yo hago rock no llego a conocer a las chicas que están haciendo trap, pero se empezó a dar eso, empezamos a conocernos entre las chicas de folclore, del rap, del rock, melódico, cumbia; nos empezamos a mezclar entre todas porque nos unía la cuestión de ser trabajadoras en el mismo ámbito y estar bajo la condición de mujeres que hace que se generen todas estas problemáticas, entonces eso fue lo que desencadenó que se produzca todo eso y decir “bueno, tenemos este material para trabajar y exigir que no pueden escudarse en la ignorancia para seguir incumpliendo la ley”.

Así, la próxima medida que vamos a tomar, en principio, es juntarnos con la dirección de cultura para gestionar cosas, empezar a trabajar con el área de la mujer, desde un lugar de reclamo, porque hubo un incumplimiento, pero también para poder cooperar y generar cambios en este sistema.

¿Es accesible a todas las mujeres desempeñarse en la música?

-En sí, el oficio de artista es difícil dentro del marco social y económico del país, y siendo mujer lo es el doble, siempre lo es doble en cualquier ámbito.

Sin embargo, creo que, si bien siempre la vara esta más alta y siempre las condiciones son doblemente difíciles, es posible. El objetivo es eliminar esas barreras que hacen que sea el doble de difícil; poder generar acciones que hagan que esas dificultades no lo sean doblemente, ya sea desde articular leyes como estas que hacen que se exija una cuestión, ni siquiera de paridad, porque no estamos hablando de una ley que exija el 50% sino un 30%. Pero que es posible sí, justamente como decía antes, lo estamos viendo en que cada vez hay más representantes que demuestran ello.

Más allá de nuestra condición de mujeres, muchas de nosotras pertenecemos al colectivo LGBTQ+. En este sentido, ¿pudiste apreciar algún tipo de discriminación?

-Como yo lo leo, todo factor, ya sea de clase o de pertenencia a un sector oprimido, se suma. No es que sos mujer o sos lesbiana, todo se suma. Entonces sí, siendo parte de la comunidad LGBTQ+ se siente todavía más.

Como hablábamos antes la mujer, en todo ámbito pero en la música en particular, es asignada a un rol específico;​ ya sea como cantante o bailarina, o ciertos géneros que son asignados con mayor frecuencia al rol que debe cumplir a la mujer.

También, la mujer que es música tiene un perfil, entonces es mucho más difícil ver una figura fuerte de una mujer lesbiana o una mujer trans; o dentro de lo que es el rock no puede ser que como representante gay tengamos a Federico Moura hace 40 años en todo el rock argentino.

Algo que quería destacar, que yo no sabía, me llegó un mail del INAMU​ —el Instituto Nacional de la Música, ente que regula la ley de cupo femenino— con la información de que ahora está implementando una normativa de pasos a seguir para que las denuncias sean más efectivas y más rápidas de realizar, que es algo muy bueno siendo que la ley tiene 3 meses, y en que se aclara: “Ley 27.539, ley de cupo femenino y acceso de artistas mujeres a eventos musicales del 30%, incluye a personas de identidad de género autopercibido”. En sí, si bien la ley en los artículos no lo aclara, no es necesario porque tenemos de antecedente lo que es el contexto de la ley de identidad de género; que la​ ley de identidad de género en sí, en​ lo que es Argentina y el mundo, es una cuestión de avanzada y es una herramienta que como militantes —ya sea dentro del feminismo o de la comunidad LGBTQ+— no podemos dejar pasar.

Pero bueno… yo creo que lo importante es siempre tomar las herramientas que se tienen y poder articularlas para exigir lo que se debe y luchar para poder tener más herramientas dentro de lo legislativo y desde la lucha y la movilización en general.

¿Qué mensajes les darías a todas las mujeres y disidencias que quieren ser músicas, pero por los mecanismos del patriarcado no lo concretan?

-Siento que estamos en un momento crucial, en particular en Argentina; yo he compañeras militantes del feminismo de otros países, y es impresionante lo que es Argentina en Latinoamérica, es un faro en esta cuestión.

Estamos viviendo un momento de mucha ebullición, de cosas que estaban tapadas y ahora se empezaron a decir, donde ahora hay un montón de movilización al respecto, y, si bien siempre fue difícil, ahora es el momento justo donde necesitamos esas voces y necesitamos expresarnos: ver a nuestres compañeres y compañeras dar su mensaje, porque si bien compartimos y somos traspasades por las mismas discriminaciones y opresiones cada experiencia es particular y suma muchísimo a la representación. Cada cual tiene diferentes experiencias, cada voz suma muchísimo, no es una más, cada experiencia aporta desde ese lugar. Me parece que es el momento en que se necesitan esas voces y en que hay que impulsarnos y movilizarnos entre nosotres y apoyarnos en lo laboral, en poder mostrar eso porque es necesario y es lo que nos va a asegurar conquistar estos espacios.

De esta forma y en el marco del pasado 8 de marzo, continuamos reivindicándonos y

seguimos exigiendo:​¡POR MÁS MUJERES MÚSICAS EN LOS ESCENARIOS!​                            

Referencias

Ley nº 27539. “Cupo femenino y acceso de artistas mujeres a eventos musicales”.

Boletín oficial de la República Argentina, Ciudad de Buenos Aires, 19 de Diciembre de 2019.

Recuperado de https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/224009/20191220

“Polémica declaración oficial por el cupo femenino: «Hay que esperar que sean artistas de nivel para estar en la Fiesta Nacional de la Playa»” (17 de enero de 2020).

Génesis                                    24.                                    Recuperado                                    de

https://genesis24.net/2020/01/17/polemica-declaracion-oficial-por-el-cupo-femenino-hay-que

-esperar-que-sean-artistas-de-nivel-para-estar-en-la-fiesta-nacional-de-la-playa/

sendaguevarista

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