Macri es pobreza, cero dudas

Cualquiera que contara con el más mínimo elemento crítico para hacer un diagnóstico de lo que sería un gobierno de Macri, lo sabía: Macri es pobreza. Por su origen de clase, por sus ideas políticas, su programa económico, la coyuntura internacional, no había forma que un gobierno de la derecha neoliberal diera otro resultado que este: pobreza, indigencia, desocupación, endeudamiento, represión, dependencia.

Quizá el único misterio radique en el por qué hacer campaña con la «pobreza cero», cuando era obvio que venían a hacer todo lo contrario. Tal vez estaban probando. Si todavía alguien creía que un rico, neoliberal y de derecha podía cumplir con eso, ya se podía decir cualquier cosa…

Los fríos números del Indec ratificaron ayer, lo que cualquiera que no viva en un frasco sabe de sobra: la pobreza ha aumentado de manera escalofriante.

Según el instituto, en el primer semestre de 2019 el 35,4% de las personas son pobres en Argentina, de las cuales el 7,7% vive en la indigencia. Si tomamos a menores de 15 años, la mitad de las niñas y niños de este país son pobres: ¡el 52,6%! Y el 42,3% de las personas entre 15 y 29 años.

¿Será este el sentido de la frase «la juventud está perdida»?

En estos cálculos todavía no impactaron los efectos de la última corrida cambiaria (dólar $60). Algunos analistas ya avizoran que «El Gato», como lo bautizara el pueblo, se despedirá de su mandato dejando a más del 40% en la pobreza.

Mientras tanto él, sus ministros, funcionarios, amigos, socios y parientes han multiplicado sus patrimonios de manera tan escandalosa que hasta la prensa oficial lo ha reflejado.

A esta altura todo indica que Macri se va, pero su herencia queda. ¿Qué haremos en los años por venir? ¿Convalidaremos el saqueo perpetuado firmando un pacto de reconciliación nacional? ¿Seguiremos siendo los pagadores seriales de las deudas mal habidas?

Quizá, para salir de la pobreza nos haga falta un poco menos de «realismo pragmático» y mucho más de pensamiento estratégico. Si ni siquiera en los mejores años del «capitalismo serio con inclusión social» pudimos romper las barreras de una pobreza estructural y una desocupación creciente, quizá sea momento de empezar a pensar que no hay, no ha habido, ni habrá, tercera posición entre explotadores y explotades.

 

 

 

sendaguevarista

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s