Santiago

Santiago no es un nombre más. Santiago ya es símbolo, es ejemplo, y es grieta, la verdadera grieta. Es símbolo aunque nadie lo hubiera querido, porque su asesinato lo puso en boca de todos y todas pero fue su vida (la que poco a poco fuimos conociendo) la que lo convirtió en banderas, dibujos, murales, organizaciones territoriales y sindicales, tatuajes, remeras… Santiago se volvió ejemplo de amor, de compañerismo, de solidaridad, de rebeldía.

Sin embargo también Santiago es la grieta, es ese abismo que separa dos formas de entender la humanidad. Y del otro lado están los destructores de todo, los perseguidores del amor y los ideales, los que persiguieron y persiguen a los pueblos originarios, los que impunemente siguen al frente del Ministerio de Inseguridad después de haber defendido el accionar (cacería) con el que la gendarmería corrió y disparó contra Santi, los que “empujaron” a Maldonado a la muerte; en ese lado están los que desde los medios masivos primero intentaron desviar a la opinión pública, luego intentaron callar y también difamar, burlándose en “el lechu”, en su familia, en sus amigos y en cada uno y cada una de quienes nos identificamos en su mirada. De ese otro lado de la vereda, de ese otro lado de la vida, están los que se siguen burlando, los que creen por ingenuidad o por conveniencia que “se ahogó”, los que desde la justicia hicieron todo lo posible por no llegar a la verdad, los que asesinan, o al menos son cómplices.

Les guevaristas estamos del lado Santiago de la grieta, de los que luchan por otro modo de relacionarnos, las que pelean contra este sistema opresor y destructivo llamado capitalismo, los que se hermanan con los pueblos originarios y predican con el ejemplo, les que sentimos cualquier injusticia como propia, como nos enseñara el Che. Y desde este lado aportaremos todos nuestros modestos esfuerzos para que los verdugos paguen alguna vez, para que seamos cada vez más quienes apostamos a la vida, y para que la vida de tantos y tantas que lo dieron todo haya servido de algo.

A dos años de la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado exigimos:

¡No al cierre de la causa!

¡Justicia por Santiago!

¡El Estado es Responsable!

¡Patricia Bullrich tiene que renunciar!

 

Santiago Maldonado Dalton

sendaguevarista

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