La vía judicial: revés histórico para el Gobierno provincial

En octubre de 2018 el Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Entre Ríos confirmó el fallo que prohibía la fumigación de las escuelas rurales. El tribunal rechazó la apelación presentada por el gobierno de Entre Ríos, confirmando el fallo de Cámara que hizo lugar a la acción de amparo presentada por AGMER (Asociación de Magistrados de Entre Ríos) y el Foro Ecologista de Paraná contra el Gobierno de la provincia y el Consejo General de Educación (CGE). El mismo resulta relevante por cuanto dispone cuatro medidas fundamentales:

  1. Prohibición de la fumigación terrestre con agrotóxicos en un radio de mil metros alrededor de todas las escuelas rurales de la provincia, y la aérea en un radio de tres mil metros;
  2. Obligación al Estado provincial de realizar estudios exhaustivos que permitan una real cuantificación del nivel de contaminación y la delineación de pautas objetivas tendientes a la prevención de daños futuros;
  3. Condena al Estado y la CGE a implementar barreras vegetales a una distancia de 150 mts. de las escuelas rurales en el plazo de dos años;
  4. Suspensión de todas las aplicaciones de agrotóxicos en las áreas sembradas lindantes a los establecimientos educativos rurales, en horario de clases, debiendo realizarse estas en horarios a contra turno o fines de semana.

Hasta acá parecía todo muy bonito y prometedor, teniendo en cuenta la lucha de más de diez años que vienen llevando adelante distintas organizaciones ambientales y por la agroecología, y el creciente, notorio y terrible daño que venimos sufriendo los/as habitantes de la provincia, por los venenos que nos inoculan día tras días sin ningún tipo de control. Pero, como era de esperar, el gobernador Bordet y los mismos que nos envenenan sin pudor pusieron el grito en el cielo. Es así que dos meses después, el Ejecutivo provincial firmó en diciembre del año pasado el decreto 4407/2018, en una suerte de intento de saltar lo dispuesto por la Justicia. El mismo reduce la prohibición de aplicación de los venenos a tan sólo cien metros si se trata de fumigaciones terrestres y quinientos en caso de aplicaciones aéreas. Además, hace hincapié en las llamadas “buenas prácticas agrícolas”, como si estas recetas demodé y pisoteadas hasta el cansancio fueran la solución a tanta enfermedad y muerte.

Ante esto, en febrero de este año las mismas organizaciones anteriormente actuantes vuelven a presentar un amparo este año, pidiendo la nulidad del decreto. Se hace lugar a este pedido por considerar la Cámara Segunda en lo Civil y Comercial que el mismo es inconstitucional debido a que ignora el fallo anteriormente mencionado, y declara la nulidad de los arts. 1º – fumigación terrestre a más de cien metros- y 2º -fumigación aérea a quinientos. Estas disposiciones fueron confirmadas por el STJ a mediados de mes, ante una nueva apelación del Ejecutivo que resultó desfavorable.

Los Agrotóxicos matan

Estaba sentenciada. Ana fue envenenada con agrotóxicos durante los seis años que trabajó en la escuela N° 11 de San Antonio de Areco. Ana Zabaloy fue asesinada por la desidia del estado y de unos pocos que no les importa nada, más que engrosar sus riquezas, destruyendo todo a su paso.

“Somos muchas las docentes rurales que padecemos esta misma realidad, las fumigaciones nos atravesaron la vida y en muchos casos se llevaron por delante nuestra salud. Nadie nos los contó, no lo leímos en ningún diario, nos pasó, lo vivimos, como una cotidianidad inevitable”, explicaba Ana en una carta publicada en la revista Cítrica.

Ella, como tantos otros, sufrió parestesia facial, insuficiencia respiratoria por recibir, igual que sus alumnos, fumigaciones con agrotóxicos. Falleció el sábado 8 de junio de este año, enferma de cáncer.

Estaba sentenciado. Fabián fue asesinado. Realizaba tareas de carga y bombeo, para una empresa fumigadora. Fabián Tomasi falleció el 7 de septiembre de 2018 en su casa en Basavilbaso (Entre Ríos).

“Mis primeros síntomas fueron dolores en los dedos, agravados por ser diabético, insulinodependiente. Luego, el veneno afectó mi capacidad pulmonar, se me lastimaron los codos y me salían líquidos blancos de las rodillas. Actualmente tengo el cuerpo consumido, lleno de costras, casi sin movilidad y por las noches me cuesta dormir, por el temor a no despertar. Tengo miedo de morir. Quiero vivir”.

“Hoy sólo puedo ver la cara de Antonella González, una nena que murió de leucemia en el Hospital Garrahan, hace apenas 4 meses. Había nacido en Gualeguaychú, hace apenas 9 años. Y falleció, víctima de los agroquímicos. Los médicos lo sabían, todos lo sabíamos. Como también sabemos que un 55 % de los internados en el Garrahan por cáncer, provienen de nuestra provincia. La más fumigada del país, una de las más envenenadas del mundo”. Carta publicada por Fabián en la Garganta Poderosa en marzo de 2018.

Día a día seguimos pagando el costo del modelo del veneno. Y a contramano de estos monstruos como Monsanto/Bayer, tanto el kirchnerismo-peronismo, como el macrismo-radicalismo, negocian a cualquier costo, provocando consecuencias atroces, al punto de enfermar a poblaciones enteras. Somos nosotros/as los que nos tenemos que organizar y acompañar las luchas, las resistencias, que son muchas y que dejan en jaque a los asesinos. Sabemos que hay que cambiar de raíz, desde cero, construir una sociedad que no nos mate por la mezquindad más abominable.

En Entre Ríos, distintas organizaciones vienen denunciando y enfrentando el modelo del veneno. Si querés sumarte, colaborar, informarte, podés hacerlo a través de la “Coordinadora por una vida sin agrotóxicos”:

Basta es basta: bastaesbasta.blogspot.com

Por la Vida Sin Agrotóxicos

Ronda de los Martes

Granja La Dorita

Marcha Plurinacional de los Barbijos

Red Federal de Docentes Por la Vida

UAC Litoral

Foro Ecologista de Paraná

Red de Abogadxs de Pueblos Fumigados

El costo Humano. Pablo Piovano.

Anuncios