La actual crisis económica, agudizada por la política económica de Cambiemos, golpea duramente a amplios sectores de la población pero, sin dudas, hace caer su mayor peso sobre el conjunto de la clase trabajadora (ocupada y desocupada). Son moneda corriente los recortes y procesos de racionalización que vienen implementando las grandes empresas, a fin de sostener sus ganancias, con la consecuente ola de despidos, a lo largo y a lo ancho del país.

Uno de estos casos es el de la fábrica de pinturas ALBA, situada en la Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires. Conversamos con Sergio Aguirre, delegado de la fábrica, para que nos relate de primera mano el conflicto que enfrentan actualmente.

Senda Guevarista: ¿Cómo fue el proceso mediante el cual despiden a los treinta compañeros?

El día 29 de abril, a veinte compañeros los retuvieron en la entrada y les dijeron que estaban desvinculados de la empresa. Uno por uno fueron hasta la oficina de personal y el jefe de Recursos Humanos les dijo que se trataba de una reestructuración de personal. A estos veinte trabajadores se le suman diez compañeros y compañeras que fueron desvinculados de la empresa un mes antes. Estos diez compañeros y compañeras pertenecían al sector administrativo,un sector distinto al de los veinte despidos ya que no están sindicalizados. Estos últimos veinte pertenecen al sector de producción, que es un sector más sindicalizado. Son todos compañeros afiliados al sindicato.

La decisión de la empresa fue súbita, completamente arbitraria. En el grupo de compañeros desvinculados ese día había trabajadores con 25, 30 o 40 años de antigüedad. Por lo tanto fue algo indiscriminado y repentino que nos tomó por sorpresa completamente.

SG: ¿Cuáles fueron los argumentos de la empresa?

El único argumento que dio la empresa fue que se trataba de una reestructuración de personal. En este caso, de ninguna manera la empresa puede hablar de crisis. Eso es insostenible como argumento. En los tres primeros meses del año, la empresa estuvo trabajando a un ritmo de 24 horas en los sectores de producción. De hecho, el 27 de abril, dos días antes de los despidos masivos, fueron a hacer horas extras compañeros en condición de “eventuales”, es decir, compañeros que no pertenecen a la nómina de los trabajadores efectivos. En la actualidad hay sectores donde se están haciendo horas extras. Es importante detallar que Alba es la marca comercial de la empresa Akzonobel. Akzonobel es una multinacional, que en el ejercicio de 2010, para tener una idea de las ganancias que manejan, obtuvo una ganancia de 15 mil millones de euros. En el ejercicio del año pasado, Akzonobel (a nivel global) fue una de las 500 empresas que más ganancias obtuvo. Por lo tanto, no se puede hablar de crisis bajo ningún aspecto. De hecho, se están invirtiendo miles y miles de dólares en la parte de producción ya que trajeron maquinaria nueva. Se están haciendo refacciones en los vestuarios.

Cabe aclarar que ante los despidos, la empresa no respetó ningún procedimiento anterior al despido (retiros voluntarios, adelanto de vacaciones, hasta suspensiones). Nada de eso.

SG: ¿Cuál fue la reacción de los trabajadores? ¿Cómo y qué medidas decidieron tomar?

Fue muy difícil accionar con el conjunto de trabajadores que pudo sortear los despidos y, afortunadamente, pudo entrar. La empresa antes del despido masivo hizo una planificación para sembrar el terror: había mandado cartas documento a compañeros que participaban de asambleas (porque un mes antes estábamos peleando una adecuación salarial). Les mandaron cartas documento a una veintena de compañeros, de los cuales un grupo estuvo entre los despedidos, no su totalidad. En todo eso la empresa actuó y puso en evidencia su faceta más represiva. Cuando fueron despidiendo a los compañeros del sector administrativo, la empresa militarizó la fábrica. En la entrada nos encontramos un día con unos cinco patrulleros(en el fondo había más), sumado a personal de seguridad privado que patrullaba las calles de la empresa con coches con sirenas. A esto hay que sumarle la presencia de infantería de policía. Es decir, utilizó todos los aparatos represivos de que disponía la empresa a nivel privado y el gobierno municipal, en este caso, para amedrentar a los trabajadores. De manera que cuando llegamos al día 29, los trabajadores que pudieron ingresar a la planta estaban aterrorizados. Y este miedo los paralizó, al punto de no los pudimos llevar a todos al portón, como queríamos nosotros, para iniciar la protesta.

SG: ¿Qué repercusiones tuvo el conflicto adentro y afuera de la fabrica? (solidaridad de otros sectores de trabajadores, organizaciones, etc.)

Por su parte, los trabajadores que quedaron despedidos se nuclearon. Estos eran, aproximadamente, unos doce o trece compañeros (se van a ir sumando otros porque vieron la repercusión que tuvieron las medidas). Como dije, se nuclearon y decidieron hacer una protesta en el frente de la empresa. Nosotros como comisión interna apoyamos y decidimos hacer un bloqueo del lado de adentro. La empresa decidió, entonces, traer un escribano. Hicieron el simulacro de que un camión no podía ingresar porque nosotros estábamos bloqueando la entrada. Con esta acción van a realizar, seguro, algún tipo de acción penal. Es un hecho que lo van a hacer. Lo quieren hacer para amedrentar y paralizar cualquier tipo de protesta o e defensa de los puestos de trabajo de los compañeros. Eso fue lo que pasó hasta la actualidad.

Las medidas tuvieron una repercusión enorme. Se difundió muchísimo y dio lugar a que organizaciones combativas de la zona, comisiones internas y sindicatos nos ofrecieran su solidaridad y quieran acompañarnos en las medidas que vamos a tomar a futuro.

SG: ¿Cómo siguió el conflicto a lo largo de la semana?

La primer medida fue repartir una carta a todos los trabajadores de parte de los despedidos, explicando su situación y remarcando el hecho de que los de adentro no se tienen que amedrentar y deben ir por la pelea. Es claro que la empresa, mediante la atemorización y el aplacamiento de cualquier tipo de protesta, quiere implementar la reforma laboral de hecho. Ellos van a promover a partir de ahora la flexibilización laboral, la multiplicidad de tareas (ya le dijeron a los compañeros que están adentro que van a tener que hacer el trabajo de los despedidos). Todo esto mas la precarización laboral a través de tercerizaciones, por ejemplo. Entonces, los trabajadores que están afuera quieren, de alguna manera, transmitirle a los que quedaron adentro que sin lucha no van a poder obtener nada. Por el contrario, van a perder todos los derechos que, hasta el momento, se consiguieron.

Después de la difusión enorme que tuvo (nos llamaron de diversas radios, medios televisivos, medios gráficos) los compañeros decidieron levantar la medida. Por lo tanto, el bloqueo se hizo desde el lunes a las 6 de la mañana hasta el mediodía. Se resolvió, después, firmar un petitorio y llevárselo al sindicato. Este pedido plantea dos aspectos. Por un lado, el cese de despidos por parte de la empresa pero a través de un acta de compromiso, ya que los supervisores salieron a decir por los sectores que no iba a haber más despidos. Pero esas son solamente palabras. A los trabajadores les transmitiría más tranquilidad que eso se plasme en un acta de compromiso, como pretendemos. Además queremos que haya una reunión con la empresa para que se dé lugar y tratamiento al tema de los compañeros que quieren su reincorporación. Por lo tanto, ese petitorio se va a entregar en la sede del sindicato a la espera de una respuesta favorable de la comisión directiva del sindicato que nos nuclea.

SG: ¿Qué papel juega actualmente el sindicato?

El sindicato hasta ahora actuó de una manera muy tibia, de tibia a fría. Hay una crítica muy fuerte por parte de los trabajadores despedidos, e incluso de la comisión interna al papel del sindicato. Cabe aclarar que nuestra comisión interna es independiente del sindicato y de esta burocracia que por el momento está dejando que desear. Lo único que hicieron fue presentar una denuncia a la secretaria de trabajo el día de los despidos (el 29 de abril). A más de veinte días, aun no hay ni siquiera fecha de audiencia en la secretaria de trabajo con la empresa. Es inadmisible teniendo en cuenta que hubo despidos masivos y que hay una treintena de compañeros en la calle con la incertidumbre de no saber que va a pasar con su vida. Por eso decidimos acompañar el reclamo de los trabajadores e iniciar este bloqueo que, de alguna manera, terminó difundiendo el caso de Alba. Por eso queremos y pedimos que la intervención del sindicato sea cuanto antes para resolverle el conflicto a los compañeros despedidos. En ese sentido nos vamos a acercar, el grupo de despedidos junto a la comisión interna, para entregar el petitorio a la comisión directiva para que, en lo posible, nos den una respuesta ahí mismo de cómo va a seguir la situación del conflicto y en cuanto pueden colaborar ellos a que se resuelva rápidamente.

SG: ¿Cuáles son los pasos a seguir?

Si hay algo en que coincidimos la comisión interna y los despedidos es en que, evidentemente, hay que redoblar la apuesta dado que la intransigencia de la empresa es notoria. Por el momento no obtuvimos ninguna respuesta. Hay que reconocer que se cortó la relación con la empresa. El sindicato tampoco da una respuesta segura y no tenemos nada en concreto. Por lo tanto, estamos convencidos de que hay que redoblar la apuesta. La primer medida fue un volante de los trabajadores despedidos a sus compañeros, la segunda fue un bloqueo de la comisión interna con los trabajadores en la puerta y, personalmente, creo que la tercera tendría que ser un acto en la puerta donde se plantee el problema de la fábrica, el apoyo de las comisiones internas combativas de la zona, de las organizaciones de trabajadores, las organizaciones que están al tanto de la situación y ofrecieron su solidaridad y apoyo y también de los sindicatos combativos de la zona. Creo que tendría que ser un acto masivo, que se difunda para que todos conozcan la situación del trabajador de Alba en la actualidad. Obviamente, también, que se abra a la sociedad y que participen los vecinos y todo el que quiera para que escuchen, vean, analicen y entiendan cual es el problema del trabajador de Alba, que está a contexto con la crisis económica que estamos padeciendo y pagando los trabajadores.

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